Ayer quedé con dos amigos de esos que marcan y acompasan siempre tu vida.
No son gente cualquiera, no son de los que piensan por ti, ni de los que te dan consejos. ni tan siquiera son de los que escuchan atentamente y menos de los que oipnan si tú no se lo pides.
Antes de nada y de todo, se van a partir el culo, sea lo que sea lo que les cuentes, se van a reír contigo e incluso de ti..¡qué par de cabrones!
Son personas que nunca tienen problema en dejarse (por mí) utilizar y/o ridiculizar si fuera o fuese necesario. Porque saben que el dolor, la ira, o el simple malestar anímico y/o emocional, te hacen tener conductas y modales, a veces incontrolados. Todo les vale si viene de su colega, no hay “peros”, ni límites, ni cosas que yo ne les pueda decir/hacer.
Los tres sabemos, que entre nosotros manda siempre la ley del Viceversa.
Conocen el silencio, lo manejan como verdaderos artistas.
Conocen el poder de una sola de sus palabras, lo utilizan con prudencia.
Conocen al otro, porque no pretenden dar lecciones.
Conocen lo mismo que yo conozco, porque cuando estamos juntos, los otros dos
siempre son prioridad.
y sobre todo, conocen el sentido del humor, porque en nuestra relación, no existen la susceptibilidades.
¡¡Vaya duo, vaya amigos/hermanos del alma que tengo!
Dichoso aquél que siempre será bien recibido en el corazón y en la cabeza de los demás.
joss, Carta a Pacoy Q (no os doy las gracias porque no os las merecéis..joputas…jajajajajaja)